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Politólogo, abogado, Magíster en Ciencias Políticas, Doctor en Ciencias Humanas.

lunes, 12 de junio de 2017

Del leninismo al estalinismo y el recurso de la Fical General

Del leninismo al estalinismo y el recurso de la Fiscal General.

También lo puedes leer en http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/30184-leninismo-

A propósito de las declaraciones de la Fiscal Luisa Ortega Díaz del 8 junio frente a las instalaciones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del recurso que introdujo contra la "Constituyente", salta a la vista el dilema de aquellos chavistas que no son cabello-maduristas, trayendo a colación la nefasta mutación del leninismo al estalinismo. Definitivamente, nunca piensen que no podemos llegar a estar peor con este Régimen de miserias sin fondo.

Ciertamente, la mayoría de la avanzada que protagonizó la Revolución Rusa (1917) no avizoró que aquel proceso desencadenaría, en menos de un par de décadas, en uno de los regímenes más sanguinarios y opresivos que la humanidad haya conocido. Lo que luego quedó para la historia y para la teoría política es el hecho de que un sistema de raíces autoritarias jamás podrá estar al servicio del pueblo y, mucho menos, será dirigido y controlado por éste. El aprendizaje doloroso de estas experiencias dejó a la política la certeza de que el autócrata, el partido único y la nomenclatura someterán al pueblo para resguardar sus intereses y prerrogativas. No importa a cuánta gente se sacrifique, es secundario cuántos tengan que pasar hambre o derramar su sangre, con tal que la Revolución se mantenga incólume

De hecho, el leninismo plantea la toma del poder por la vanguardia del partido que es una minoría, desde allí con ofertas de igualdad convence a las clases "desposeídas" y finalmente se hace del control del Estado, con la falsa y populista promesa de que la propiedad de los medios de producción pasará a manos de los trabajadores, lo cual nunca ocurre. Muerto Lenin, con Stalin el Estado manejado por la cúpula del partido, asume el control total no solo de los medios de producción, sino de las personas, generándose el sistema conocido como totalitarismo, en el que el ser humano no decide nada porque todo está tutelado por un Estado que a fin de cuentas está en manos de unos pocos y éstos a su vez le rinden cuentas al líder despótico.

Aquel fue el virus autocrático que infectó a nuestra América Latina con neopopulismos como el que sufrimos hoy en día en Venezuela, cuyo germen comenzó con el comandante supremo y ahora está en manos del dictador anti obrero,  degenerando en sistemas políticos cada vez más represivos y con trasfondo antidemocrático.

Estos autoritarismos son insaciables y cada vez despojan más y más a los ciudadanos de sus derechos y al pueblo de su soberanía, sepultando al moderno Estado social de derecho que tantos años costó construir, por lo que resulta necesario sustituirlos, siempre a través de la infalible herramienta ideológica, filosófica, política, cultural y popular que es la democracia. No basta con que cambie el autócrata, pues quién lo suceda muy bien puede hundir a la sociedad mucho más en la tiranía, tal y como hoy día nos ocurre.

De manera que, aquellos chavistas que como la Fiscal General de la República se escindieron del actual Gobierno, deben tener muy clara aquella experiencia de purgas que sufrieron leninistas y trotskistas. Ojalá no se les haya hecho tarde.

@GustaAlcantara

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